sábado, 26 de noviembre de 2011

Sólo, con tu soledad.

Perder a una persona, es algo por lo que pasamos todos. Y tristemente, todos tenemos algo en común cuando nos pasa esto. Y es que te das cuenta de todo lo que te importa esa persona, después de haberla perdido. Cuando ves pasar los días, y sientes que la necesitas. Cuando ves que sonríe, y que no es contigo. Echas de menos todos esos momentos, y cuando ves a esa persona, cierras los ojos sin pensarlo, y empiezas a recordar. Normalmente, sin querer, tus ojos se llenan de lágrimas, y cuando te das cuenta, estás llorando frente a esa persona, con el corazón en un puño. Pero no tienes valor de decirle que lloras porque la extrañas. No tienes valor. Simplemente te das la vuelta, te secas las lágrimas y sigues caminando sólo. Tal y como te dejó; sólo, con tu soledad.

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