jueves, 1 de diciembre de 2011

Diferente...

Hoy, siento algo realmente diferente, y por más que busco ese algo, no lo encuentro. Y es que quizás, la diferente, sea yo. Quizás, soy yo la que ha cambiado totalmente, y por eso, no encuentro la respuesta, porque ni mi cabeza está dispuesta a pensar en estos momentos. No me entiendo, ni me conozco, ni sé lo que siento, lo que pienso, lo que deseo. No sé las respuestas a mis preguntas. Ni sé cual será la decisión más adecuada. Ha pasado un año, incluso más; pero son demasiados palos, demasiadas desilusiones, demasiada desconfianza. "Es la adolescencia" dicen, y quizás tengan razón. Y es difícil la adolescencia, muy difícil. ¿Cómo enfrentarme a todo lo que me viene encima? ¿Cómo saber luchar? Y es que lo pienso bien, y me pregunto qué hubiera pasado si no hubiera sido él, el que diera ese paso. ¿Qué hubiera pasado? ¿Ahora sería todo igual? ¿O sería totalmente diferente? Más preguntas sin respuesta, más y más. Por más que pienso, más empeoro. Quizás no tenga remedio. O quizás no haya una conclusión exacta a la que llegar. Quizás estas preguntas nunca tengan respuestas. O quizás, lo mejor es empeorar sin límites, caer, caer y caer de nuevo; entonces esperar que llegue él, para levantarme, para hacerme feliz, para hacerme sentir, la persona más afortunada del universo.

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