- No hables tan mal.
+ Deja de tratarme como a un bebé. No sé si te das cuenta de que no lo soy.
- Me doy cuenta, pero a veces eres muy infantil.
+ ¿Yo soy la infantil? Entonces, ¿qué eres tú? Me juraste amor eterno, y ahora, ¿qué? Se acaba todo.
- Que te jurara amor eterno, no significaba que lo fuera a cumplir.
+ ¿Ves? Eres un niñato.
- Pero, hace unos segundos me amabas, y ahora, ¿me odias?
+ Que va.
- ¿Entonces?
+ Te amo.
- ¿Y por qué me insultas?
+ Por esa misma razón, porque te amo.
- No lo entiendo.
+ Tampoco quiero que lo entiendas. Pero bueno, te explicaré algo. Todas las parejas pasan por este momento. Uno de los dos se cansa, se acaba todo. Primero se insultan como locos. La otra persona, finge odiarla, pero por dentro, sufre, y sigue amando. Al final, acaban soltando todo. Y al paso de los días, la persona que quiso acabar con todo, se da cuenta de el error, y quiere volver atrás, junto a esa persona. Pero esta vez no pasará eso.
- ¿Y por qué no?+ Porque podrás volver, podrás buscarme donde quieras. Pero yo ya no estaré. Y no habrá manera de hacerme volver :).
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